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 "Para los violentos, para los fascistas, para  los cortos de ideas, para los largos de lengua, para los de bigote, para los de las guerras, para los de las torturas en Guantánamo, para los que no encontraron las armas de destrucción masiva, para los que no sabían ni que existían, para los que nos mintieron entonces, para los que nos mienten ahora...". La presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo, Pilar Manjón, madre de uno de los 191 asesinados en los trenes, leyó ayer estas palabras de un texto suyo durante un acto de homenaje a las víctimas en Madrid organizado por UGT y CC OO.

El texto continúa: "Para los amigos del ex presidente del Gobierno, para los amigos del ex ministro del Interior, para los amigos de Bush, para los que si pierden unas elecciones se enfadan, para los que se enfadan aunque no pierdan las elecciones, para los que bendicen los bombardeos, para los que ladran cuando hablan, para los que hablan cuando rebuznan".

Hubo más: "Para los que se tambalean cuando no están en el poder, para los que necesitan estar en el poder para no tambalearse, para todos los que justifican todo con el terrorismo, para todos los que ahora todo lo justifica el terrorismo, para los que me insultan, para los que me injurian, para los que me calumnian, para los que amenazan, para todos ellos, y en mi nombre, mi desprecio más despreciable".

Los asistentes al acto se pusieron en pie y aplaudieron largamente a Manjón tanto al inicio como al final de esta intervención en un acto en memoria de las víctimas del 11-M, de las cuales su asociación es la que más representa. El rostro más conocido de las víctimas de los atentados criticó también a todos los que han sostenido la "teoría de la conspiración" en torno a la autoría de la matanza. Para Manjón, la tesis conspirativa "ha caído como un castillo de naipes".

El acto estuvo compuesto por las intervenciones de Manjón y representantes sindicales y de la Unión de Actores, además de la lectura de varios poemas y un breve concierto.

"Andalucía es increíble. Oriente sin veneno. Occidente sin acción" Federico García Lorca